Pocas veces he sentido que se me humedecen los ojos por el fallecimiento de alguien a quien no conozco, pero este es un caso de esos que te hace recordar toda la magia que te regaló alguien, sin siquiera saber que tú existes.
Es justamente esa palabra… ¡Magia!… en la que pienso, cuando trato de describir todo lo otorgado al mundo por Akira Toriyama.
¡Cuánta magia nos regalaste! Tanta que si lo pienso bien, sería difícil de igualar.
Gracias por todo lo que nos dejaste, por toda esa maquinaria de emoción que echaste a andar por tantas generaciones y no parece próxima a detenerse. La impulsaste con tanta fuerza, que se volvió incluso más grande que tú, así como el más famoso de tus personajes ha superado siempre a sus mentores, tú fuiste superado por esa magia increíble.
Gracias, gracias, gracias, por tantas carcajadas en mi infancia, tanta emoción en mi adolescencia y tantos temas de conversación con mi familia. Así de grande es tu creación, así de grande fuiste y así de grande serás en el otro mundo.
Gracias por todo Akira Toriyama.
¡¡¡NO IMPORTA LO QUE SUCEDA SONREIRÉ EL DÍA DE HOY!!!

